UNIDAD EDUCATIVA C. I. B. F. MUSHUK KAWSAY
PROYECTO
“RESCATAR Y DIFUNDIR CUENTOS Y LEYENDAS DEL PUEBLO CAÑARI”
ESTUDIANTES DE OCTAVO, NOVENO Y DÉCIMO AÑO DE EDUCACIÓN GENERAL BÁSICA (EGBS)
Prof. Raafel M. Allaico G.
AÑO LECTIVO 2019 - 2019
CUENTOS Y LEYENDAS
EL CÓNDOR Y LA MUJER
Había una vez una
mujer llamada María, ella vivía con sus padres, tenía ocho ovejas y siete
cabras, siempre salía a pastar. Después de unos veinte años María deseaba casarse
y los padres aceptaron esa propuesta, pero
ella deseaba un hombre hermoso y trabajador. Los padres empezaron a
buscar al hombre con esas características. Por la tarde los padres llegaron
desanimados y comento a María que no encontraron al hombre con esas características,
ella decepcionada continuo con labores de pasto y cuidado de sus ovejas y
cabras. Un día de pasto llego a una montaña muy alta, María cansada y agotada
se puso a llorar, se sentó en un tronco, al atardecer apareció un muchacho, él
tenía la misma edad de María. Ella pregunto al muchacho como se llama y donde
vivía. El chico dijo, muy lejos de aquí.
Mientras conversaba, el muchacho
le pregunto si quería casarse con el y María le respondió que sí. El chico le
dijo: -case conmigo para vivir juntos-. Al llegar a la casa María contó a sus
padres lo sucedido y ellos aceptaron esa decisión. Después de casarse el muchacho dijo a María que subiera a su espalda, Ella obedeció su pedido, en ese momento el chico se convirtió en cóndor muy gigante y voló hacia una caverna, pasando varias montañas muy altas, cerca de llegar al refugio de sorpresa aparecieron una manada de cóndores. María bajando de la espalda fue escapando de la caverna por un sendero muy estrecho, de sorpresa a lo lejos apareció una carreta y su dueño fue su papa. Ella comento sobre los cóndores que iban a comer y el padre llevo apresuradamente a su casa. Por la noche fueron a la iglesia y el cura comentó a sus padres que María no podía salir a montañas durante el día, sino solo por las noches.
Narrado por: Clara Huerta Tamay
Escrito por: Boris Daniel Allaico Montero
Estudiante de Octavo Año EGBS - Paralelo "A"
LA NIÑA QUE TOCABA LA PUERTA POR LAS NOCHES
Escrito por: Boris Daniel Allaico Montero
Estudiante de Octavo Año EGBS - Paralelo "A"
LA NIÑA QUE TOCABA LA PUERTA POR LAS NOCHES
Había una chica llamada María que vivía en El Tambo,
cuando culmino estudios en el colegio decidió estudiar en Cañar medicina
general, arrendo una habitación con sus amigas y su rutina diaria fue regresar
a las diez de la noche a su habitación. Durante las vacaciones sus amigas
regresaron a sus casas y María quedó sola en el departamento para estudiar el
supletorio porque fue muy mal en los exámenes. En una ocasión a media noche una
niña de cabello rubio y ojos azules, puesto una chompa amarilla y una falda
café, zapatos negros toco la puerta del departamento, María enojada fue a ver quién
era, oh sorpresa era una niña, ella le pregunto ¿puedes dar una posada? Pues me
perdí. María asustada quería llamar a la policía pero la niña suplico que no
haga. Pues María ofreció un vaso de leche y preparo una cama, luego María fue a
descansar, al día siguiente fue a buscar a la niña en su cuarto para desayunar,
no les encontró. Fue a preguntar a los vecinos, ellos nunca habían visto. María
pensó que fue a su casa, en otra ocasión María estaba leyendo una de sus
novelas favorita, a media noche tocaron nuevamente la puerta y fue la misma
niña y pidió quedarse en esa habitación, María les brindó un vaso de leche y
preparó la cama, María pregunto su nombre, ella dijo Verónica. En ese instante María llamo a la
policía e informo que había una niña perdida. La policía llego inmediatamente, María
dijo que vieran en el cuarto donde preparo la cama. Al entrar al cuarto no se
encontró ningún rastro de la niña, los policías enojados
pensaron que era una broma y fueron disgustados, entonces María decidió
investigar por su propia cuenta, pensó que la niña vino escapando del orfanato,
averiguo en los orfanatos, en internet y no encontró en ningún lugar. En esa
búsqueda encontró un orfanato de monjas, María busco por nombre Verónica y por
fin encontraron en los registros de la institución. Después de varios días
María llamo al orfanato y converso con la JEFA DEL ORFANATO, ella dijo que fue
una de las huérfanas, pero murió hace seis años. María con mucho miedo asentó
el teléfono. Esa misma noche de nuevo tocaron la puerta, era la niña y ella le
dijo: GRACIAS POR CUIDARME, GRACIAS POR DARME UNA POSADA. CHAO VOY EN BÚSQUEDA
DE LAS MUJERES QUE NEGARON LA POSADA PARA LLEVARLES AL INFIERNO. Desde ese día
María aprendió acoger en su hogar a todas las personas perdidas.
Escrito por: William David Allaico Pichasaca,
LA ESPÍNDOLA
Él, Espíndola
creció y habitaba en esas hoyas y a todos los viajeros que pasaban por esos
lugares les asesinaba, hacía todo lo que venga a su antojo. La gente decía que
Espíndola era un hombre, así de grande como los personajes de la mitología
griega, tan grande que nadie podía con él, porque no contento con matar a esos
hombres, a muchos hasta se los comía.
La culebra no era
muy rabiosa, era tranquila, pero tenía en su espíritu el dolor de que le
quitaron a la mujer, con la que tuvo un hijo. Pero la gente también quizo
vengarse de la muerte de muchos hombres, que inocentemente pagaron con su vida
y por eso decidieron darle caza, hasta que lograron desterrarla de las alturas
hacia la tierra caliente.
Cazarle a Espíndola
fue una odisea. La gente decía que la serpiente siempre salía de la laguna al
medio día y se dormía. Un día de esos, la gente que había perdido a sus
familiares se fue a la laguna, cuando la serpiente salió, la golpearon en la
cabeza y se arrastró. Herido el reptil, se arrastró de tal forma que avanzó a
la Costa, por eso dicen que la culebra de la laguna de Culebrillas se fue para
la Costa y allí habita, pero en la Sierra ya no está.
Dicen
que Espíndola se comió muchos hombres. Para cazarlo a él y a la serpiente, se
dice que desde la Presidencia mandaron militares y policías, un gran escuadrón,
y todo eso porque las noticias relataban que Espíndola había asesinado a muchos.
Narrado por: Mariana Yupa
Escrito por: Hilda Angamarca
Estudiante de Décimo Año EGBS - Paralelo "A"
Estudiante de Décimo Año EGBS - Paralelo "A"
LAGUNA DE CULEBRILLAS
Había una vez un cartero que
transportaba encomiendas de Quito a Cuenca. Un día el hombre fue a entregar una
encomienda, en su recorrido usualmente pasaba por laguna de culebrillas, al
llegar en Cuenca entrego su encomienda y regreso apresuradamente a la ciudad de
Quito para entregar otra carta, pero
esta vez se fue con su esposa y al fin
llegaron a culebrillas y descansaron en la laguna, el hombre se fue a descansar
lejos de su esposa y dejo asegurando su caballo, pero cuando el hombre regreso
su mujer y el caballo desaparecieron, comenzó buscar alrededor de la laguna y
no les encontró, continuo el viaje a Cuenca. Al siguiente día regreso
nuevamente a la ciudad de Cuenca en este recorrido en la laguna de culebrillas encontró
a su mujer con siete culebras a su alrededor y cuando el hombre quiso tocar a
su esposa las culebras le impidieron, desde ese día se denomina la laguna de
culebrillas
Narrador Maria
Juana Guaman Guaman
Nombre Juan Gabriel
Chimborazo Cimborazo
EL JOVEN OCIOSO QUE SE CONVIRTIÓ EN LOBO
En
tiempos antiguos un joven muy ocioso se casó con una mujer adinerada. La suegra
solía ordenarle:
—
Ve a arar la tierra, ¡ve a regarla!, pero el yerno no hacía caso alguno. Un
día, su pequeño hijo que estaba con hambre, le mordió a su padre el dedo gordo
del pie. Viendo esto la suegra “ ¡Bien mordido!”, exclamó.
—
¿Qué le das tu hijo? ¿Por qué no quieres trabajar?, dijo la suegra. — ¿Para qué
te casaste? Ante estas palabras, el yerno se llevó consigo todas las herramientas:
el azadón, la barra, también la pala. Al día siguiente volvió por semillas de
maíz. Todos los días llegaba a casa quejándose. — ¡Ayyy!, pobre de mí, decía. ¡Vengo
con hambre de tanto trabajar! A ocultas, aquel hombre, llevándose el fiambre se
iba por el bosque. Una vez que llegaba a algún solitario lugar, comenzaba a prender
fuego a la leña, por lo que su suegra le preguntaba: — ¿Este es el trabajo que
has hecho? ¿Dónde están los sembríos? ¡Aquí sólo veo ociosidad! Se dice que
después de haber prendido la leña, el yerno se había quitado el poncho. El
suegro, asustado, le vio una desmadejada cola con la cual el yerno comenzó a
barrer los rescoldos. En aquel lugar arrojó el maíz, el que, al tostarse,
empezó a sonar: “putuc” “putuc” Luego, el yerno se escapó a otro rincón para
comer. Por su parte, la enojada suegra se acercó al rincón del yerno y le dijo:
— ¡Con que de esta manera has estado trabajando! ¡Por tu ociosidad te has
convertido en lobo! El yerno miró al suegro. Ese yerno lobo, como un rayo,
partió hacia el monte. Desde entonces hasta el día de hoy no se sabe qué ha pasado.
Así sucedió en tiempos muy antiguos. Ahora, cuando nuestros hijos no trabajan
con presteza les decimos: “Van a convertirse en el lobo de las quebradas”. Así
decimos.
Narrado por: Irma Beatriz Guamán Guamán
Escrito por: Rosa Beatriz Chimborazo Guamán
Estudiante de Décimo Año EGBS - Paralelo "A"
Estudiante de Décimo Año EGBS - Paralelo "A"
JUDAS MACHAY
Escrito por: Zoila Meercedes Chimborazo Chuma
Estudiante de Noveno Año EGBS - Paralelo "B"
Estudiante de Noveno Año EGBS - Paralelo "B"
EL CHUSALONGO
Había
una vez una chica desobediente, se llamaba María. Ella subió a un cerro, papa
quería dar la bendición y Mariano su hermano si acepto. Ellos fueron al cerro
como planificaron, en el camino disfrutaron de frutas silvestres como la mora y
continuaron su recorrido. Por fin llegaron al lugar de destino, allí prendieron
fogata en una piedra grande, al mirar otro lado allí estaba un niño sentado en
una piedra, era de siete años de edad más o menos, pero tenía la fuerza de un
adulto. María se acercó al niño, pero el pequeño aprovecho la oportunidad y fue
jalando al bosque y lo ultrajo. Eso sucedió por ser desobediente y es una
lección muy importante sobre la obediencia a nuestros padres.
Narrado por: Segundo José Pinguil Chogllo
Escrito por: Noemi Beatriz Chogllo Tenezaca,
Estudiante de Noveno Año EGBS - Paralelo "B"
EL LASHACO
Dicen que en los antiguos paramos existían o existen unas personas enfermas que tienen llagas en sus cuerpos, pedazos de la piel caía, por eso decían que esta enfermedad producía por falta de aseo y generalmente eran mujeres que no se cuidaban en sus periodos menstruales.
La enfermedad era temerosa porque
desarrollaba y las personas se volvían muy agresivas y peligrosas, Se decía que
estas personas buscaban personas saludables para matar y obtener sangre para
ungir su cuerpo y eliminar las llagas, pero fue en vano, la enfermedad avanzaba.
Muchos de ellos morían sin cura. Algunos decían que hay curanderos o doctores
en otras ciudades, hospitales o casas de reposo para estas personas, Mientras
otros decían que esta enfermedad era contagiosa, por eso tenían muchísimo
cuidado porque era una enfermedad sin cura. Hace poco tiempo hubo la novedad
que personas con esa enfermedad son muchos los que escaparon, viven en cueva de
los cerros y bosques. Dicen que ellos siguen matando personas para extraer la sangre,
bañarse y así tratar de curarse de su enfermedad. No se dice que sucede
después. Pero pasado las seis de la tarde (18h00) cuando los cerros están nublados,
no hay que salir de la casa.
Narrado por: María Elizabeth Ortiz Ortiz
Escrito por: Jéssica Daniela Nieto Ortiz.
Estudiante de Noveno Año EGBS - Paralelo "B"
Estudiante de Noveno Año EGBS - Paralelo "B"
EL URCU YAYA Y EL EMPLEADO
Una
vez el patrón le mando a dejar una carta en Quito y fue a las tres de la mañana,
cuando estaba llegando a culebrillas apareció un hombre alto con ropaje blanco,
era el urcu yaya y le dijo al empleado que arreglé un cuarto lleno de armas. El
arreglo y cuando salieron dijo al empleado que vaya a llamar de una loma, abajo están unos cóndores dijo que diga así: -amo kayanmi- y dijo que regrese
corriendo. Así llegaron los cóndores desde el más grande hasta el más pequeño.
Así envió en Cóndor a Quito. El empleado compro una oveja y dio al Cóndor en
esa ciudad, mientras el entregaba las cartas al patrón. Luego regreso a ver al cóndor,
hasta eso ya había acabado de comer a la oveja. Así regresaron a Culebrillas, el
hombre alto le dio una carta al empleado y dijo que entregue al patrón de El Tambo,
cuando dio la carta ya era la una de la
tarde, otro empleado que era chismoso,
comunicó al patrón, entonces pensó que ese empleado no fue a dejar la carta,
porque el “yaya” estaba mudando las vacas. El patrón llamo a ese empleado para
reprenderle con una beta y reclamo porque no fue a dejar la carta, pero él les
dijo que si les entrego, así entrego la carta que dio el hombre blanco, no
pudieron leer porque era el Urcu Yaya.
Narrado por: Felix Maria Angamarca Buñay
Escrito por: Gloria Marisol Tenelema Angamarca
Estudiante de Noveno Año EGBS - Paralelo "B"
Estudiante de Noveno Año EGBS - Paralelo "B"
EL CÓNDOR
Fuente: https://bit.ly/2WdHsBohttps://bit.ly/2WdHsBo
Había
una vez una mujer muy hermosa hasta que un día llego un hombre le dijo que quería
casarse con ella y ella les dijo que debía hablar con los padres y el hombre le
dijo que si y después de hablar con los padres la mujer dijo que tenía que ir
hablar con los padres del novio y la llevo por un lugar muy lejano y llegando a
una cueva le dijo espera aquí. El se fue a traeré a sus padres, la chica encontró
una mujer muy guapa y dijo: -ándate pero solo por la noche y escóndete de día- porque
ellos te van a buscar. Un día llego a la casa, ella pasaba solo dentro de la
casa, un día los padres se fueron algún lugar, no había quien cuide a los
animales y ella salió afuera y los cóndores las comieron.
Narrado por: Rosa Elena Montero Huerta
Escrito por: Henry Fabricio Tenemaza Montero
Estudiante de Octavo Año EGBS - Paralelo "A"
Estudiante de Octavo Año EGBS - Paralelo "A"









muy chevere esos cuentos
ResponderEliminarmuy interesantes esos cuentos
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